Los aragoneses

Para Ford, que estuvo en España entre 1830 y 1833, los aragoneses son “tan duros de cabeza, corazón y vísceras como las rocas de los Pirineos, mientras que para prejuicios tozudos y graníticos no hay lugar como Zaragoza”. Admira en ellos, no obstante, “una cierta sencillez espartana”. “Tipos estupendos” le parecen, en resumen, “llenos de vigor, activos, bélicos, valientes y con aguante hasta el final”.

Ford creyó percibir que los aragoneses estaban siempre quejándose. Añoraban sobre todo, le decían, sus perdidos derechos tradicionales.

Ian Gibson: Luis Buñuel, la forja de un cineasta universal (2.013)
Citando a Richard Ford: A Handbook for Travellers in Spain and Readers at Home (1.845)

2009-06-13 Zaragoza (6)
Zaragoza, 2.009

noviembre 7, 2013 at 12:05 pm Deja un comentario

Belleza

Cuando ves un edificio viejo o un puente oxidado estás presenciando el trabajo conjunto del hombre y la naturaleza. Si pintas el edificio, pierde toda la magia. Pero si le permitimos envejecer, la naturaleza se suma al trabajo de construcción del hombre: el resultado es orgánico.
Sin embargo, con frecuencia si siquiera nos planteamos que eso suceda. Sólo se les ocurre a los escenógrafos.

David Lynch: Atrapa el pez dorado, 2.006

Budapest, 2.012

Budapest, 2.012

noviembre 1, 2013 at 9:49 am Deja un comentario

Larga vida a Europa

Reyes y emperadores tuvieron un mismo delirio durante milenios: dominar Europa. En tamaña empresa fueron pioneros los omnipresentes romanos, modelo de todos los siguientes. Así, tal era el afán de imitación de Carlomagno, el primero de sus seguidores,  que en el s. XIII llamó a sus conquistas “Sacro Imperio Romano Germánico” sin ni siquiera contar entre ellas con la ciudad de Roma.

Más fácil se le presentaron las cosas a Carlos I de España en el s. XVI, que no tuvo que conquistar nada para tener su propio imperio. Simplemente lo heredó: el Sacro Imperio Romano Germánico de su padre y el recién estrenado imperio Español de su madre. Ante semejante dominio, la pompa y la fanfarronería de cada rey que le sucedió era mayor que la del anterior. Pero también lo eran sus ineptitudes y barrabasadas, de modo que las posesiones disminuían continuamente. El escritor Francisco de Quevedo no pudo menos que comparar al rey de turno con un agujero: “más grande es cuanta más tierra le quitan”.

Napoleón fue el siguiente de la lista, en el s. XIX. También siguió el modelo romano: como ya hiciera Augusto César, convirtió a su república en imperio. Entre las naciones que conquistó y las que le adulaban se hizo con casi todo el continente, pero finalmente el sudor inglés, el frío ruso y la testarudez española le pararon los pies.

Y después vino Hitler, ya en el s. XX, engullendo país tras país. Los que iban quedando no se atrevían a ponerle el cascabel al gato, y miraban al techo como si la cosa no fuese con ellos. Pero cuando ya solo había tres países libres en el continente, hicieron de tripas corazón y unieron fuerzas para desvanecer los sueños del último gran emperador europeo.

Cuando lo hicieron, Europa ya estaba exhausta. Sus históricas ciudades estaban arrasadas, sus habitantes muertos o despojados, sus países arruinados. No podíamos seguir tratando así a nuestro viejo continente, pero tampoco podíamos abandonar nuestro empeño de dominarlo. De modo que probamos una nueva fórmula: maniatarnos entre nosotros. De un pacto económico inicial entre seis países en 1951 surgió un pacto político al que cada vez se sumaron más y más naciones, hasta llegar a la presente Europa de los 27.

Todo un acierto, cuyo éxito radica en algo mucho más simple y profundo que la unión política y económica: la convicencia. Ahora, por primera vez, el europeo de a pie tiene al alcance de su mano el continente entero. A nadie sorprende ya ver a ingleses y alemanes codo con codo en Alicante comparando afablemente sus respectivas cervezas. Ya no quieren invadirse unos a otros. Ahora, de verdad, Europa está unida.

Larga vida a Europa.

octubre 12, 2012 at 12:56 pm 2 comentarios

Esperanza Aguirre

“Ya no se sabe quién es peor, si ella o ese pueblo servil que la aplaude y la adula.”
Benito Pérez Galdós, “El abuelo”

mayo 2, 2012 at 10:24 pm Deja un comentario

De la Primavera Árabe al Otoño Americano

WALL STREET5En Madrid la policiá echó a 25 chavales de una plaza, y cinco días después ya eran 25000.
Ayer la policía arrestó a 400 en Nueva York. ¡Ha llegado el Otoño Americano!

In Spain police evicted 25 kids from a square, and five days later 25000 people were gathering there.
In NY police arrested some 400 yesterday. The American Autumn is here!

octubre 2, 2011 at 9:49 am Deja un comentario

Elogio a la clase media

Pongo el pie en la estación de Zaragoza Delicias tras cuatro horas de viaje en autobús. Mi entrada en el vestíbulo principal coincide con la de un AVE, y mientras recorro el pasillo faraónico hacia la salida observo como el tren se detiene, abre sus puertas y escupe a sus pasajeros. Probablemente vengan de Madrid, como yo, pero apenas habrán tardado más de una hora. Azafatas jóvenes, guapas y simpáticas les ayudan a apearse. Y me siento -salvando las distancias- como el niño harapiento que se asoma desde una montaña de basura al barrio elegante de la ciudad.

A un lado los ricos, a otro los pobres. Por una parte los que hemos pagado 15,15€, y por otra los que pueden pagar 60,10€. No hay témino medio.

El razonamiento me lleva a esferas más altas: Botín, jefe del mayor banco de la zona euro; su país, a punto de ser rescatado por la zona euro. Cuentas en Suiza –aparentemente– versus un porcentaje de paro rozando la histeria y un festín de recortes sociales y vueltas de tuerca.

Los ejemplos siguen: Madrid se endeuda en M30’s y palacios grandiosos mientras el precio del transporte público sube un 50%GM dobla el beneficio trimestral tras dos años de EREs y de amenazar con cerrar su fábrica en Zaragoza. Bankia gana 205 millones hasta junioCitigroup eleva un 22% su beneficioCaixaBank obtiene un beneficio de 833 millones en el primer semestre de 2011Banca Cívica gana 54,1 millones de euros hasta marzo, todo ello tres años después de que el estado vaciase sus arcas inyectando capital en el sistema financiero, y al mismo tiempo que el estado de bienestar se desmorona.

A un lado los ricos, a otro los pobres. Nos acercamos peligrosamente a la característica más representativa de los países subdesarrollados: la ausencia de clase media. Sin ella, y sin estado de bienestar, no puede haber democracia.

La involución ha comenzado. La última acabó en Big Bang. ¿Esta?

septiembre 22, 2011 at 11:44 pm 2 comentarios

¿Libertad?

Hacemos gestos que no nos pertenecen.

Luis Cernuda

agosto 10, 2011 at 5:39 pm 1 comentario

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El autor

Anónimo García

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