Don’t have the pig
I hate to be an I told you so, but I fucking told you so.
La superpoblación es el primero de los jinetes del apocalipsis, el jefe, el que enarbola el estandarte negro.
Creemos poder dominar la naturaleza, y ella, que es nuestra madre, nos paga con nuestra propia moneda.
[audio: SNFU - Don't have the cow]
1 comment Abril 27, 2009
Luis Buñuel y los Pixies
Cuántas veces habré coreado “Debaser” de los Pixies sin saber que era un homenaje a “Un Chien Andalou”…
I am un chien andalusia
I am un chien andalusia
I am un chien andalusia…
Add comment Abril 24, 2009
You don’t need anything else
Ése es el título del primer álbum de Failure is not an Option, mi nueva banda. Hace referencia a una cita de Malcolm X: Time is on the side of the oppressed today, it’s against the oppressor. Truth is on the side of the oppressed today, it’s against the oppressor. You don’t need anything else.
Más información sobre el disco y la banda aquí. Más sobre la foto de portada aquí.
2 comments Febrero 28, 2009
La solución contra ETA
Van ya para cuatro las décadas que la banda terrorista lleva operando en nuestro país. A lo largo de este tiempo se han buscado numerosas soluciones: treguas, diálogos, refuerzos policiales. Ninguna ha dado resultado. Ineptitud política en su máxima expresión, ante un problema cuya solución salta a la vista: contratar al Equipo A, a Walker Texas Ranger, o a McGyver -como veremos a continuación-, y en un par de capítulos (porque el caso es peliagudo), asunto solucionado. Después de eso incluso podrían subir aún más los impuestos.
Me pregunto cómo sería la comida vasca que hacía la madre de McGyver.
[Visto aquí]
5 comments Febrero 24, 2009
Felicidades, Luisito
La familia al completo – por lo menos, diez personas- íbamos todos los días a La Torre en dos jardineras. Aquellas carretadas de chiquillería alegre se cruzaban con frecuencia con niños desnutridos y harapientos que recogían en un capazo estiércol con el que su padre abonaría el huerto. Imágenes de penuria que, al parecer, nos dejaban totalmente indiferentes.
A menudo cenábamos opíparamente en el jardín de La Torre a la luz tenue de varias lámparas de acetileno, y regresábamos de noche cerrada. Vida ociosa y sin complicaciones. Si yo hubiera sido uno de aquellos que regaban la tierra con sudor y recogían estiércol, ¿cuáles serían hoy mis recuerdos de aquel tiempo?
Texto extraído de ya sabéis dónde…
1 comment Febrero 22, 2009
En los jesuitas
“Al año siguiente entré como medio pensionista en los jesuitas del colegio del Salvador, donde estudié siete años.
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El enorme edificio del colegio fue destruido. En su lugar se levanta hoy, como en todas partes, un llamado centro comercial.”
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4 comments Febrero 12, 2009
Dos hombres unidos por un mismo timbre
Ontañón, dibujante muy conocido, me comunicó un día la detención de Sáenz de Heredia, director que había trabajado para mí en el rodaje de La hija de Juán Simón y ¿Quién me quiere a mí? Sáenz dormía en un banco público, por miedo a entrar en su casa. En efecto, era primo carnal de Primo de Rivera, el fundador de la Falange. Detenido, pese a sus precauciones, por un grupo de socialistas de izquierdas, se hallaba en constante peligro de ser ejecutado por causa de su fatal parentesco.
Me dirigí inmediatamente al estudio de Rotpence, que conocía bien. Los obreros y empleados del estudio habían formado, al igual que en muchas empresas, un consejo de estudio, y se encontraban celebrando una reunión. Pregunté a los representantes de las diversas categorías de obreros cómo se había comportado Sáenz de Heredia, bien conocido por todos. «¡Muy bien! —me respondieron—. No hay nada que reprocharle.»
Pedí entonces que una delegación me acompañara hasta la calle Marqués de Riscal, donde se hallaba custodiado el director de cine, y repitieran ante los socialistas lo que acababan de decir. Seis o siete hombres me siguen con fusiles; llegamos, encontramos un hombre que monta guardia con el arma negligentemente apoyada en la jamba. Adoptando una voz lo más ronca posible, le pregunto dónde está el responsable. Aparece éste. Resulta que había cenado con él la noche anterior. Es un teniente tuerto, chusquero. Me reconoce.
— Hombre, Buñuel, ¿qué quieres?
Se lo digo. Añadí que no podíamos matar a todo el mundo, que, desde luego, conocíamos el parentesco de Sáenz con Primo de Rivera, pero que eso no me impedía decir que el director se había comportado siempre perfectamente. Los delegados del estudio dieron igualmente testimonio en favor de Sáenz, que fue liberado.
Poco después pasaría a Francia para incorporarse al bando de Franco. Terminada la guerra, reemprendió su profesión de cineasta e, incluso, realizó una película en honor del Caudillo, Franco, ese hombre. Una vez, en el festival de Cannes, en los años cincuenta, almorzamos juntos y hablamos largamente del pasado.
Luis Buñuel, Mi último suspiro, 1.982
4 comments Enero 27, 2009
El timbre de Sáenz de Heredia
Yo puedo valer diez, pero soy consciente de que a lo largo de mi vida —decía— he rendido solamente cinco o incluso menos por la cosa de las mujeres, que me han hecho perder mucho tiempo y mucha capacidad. Me levanto por la mañana lleno de planes y de repente me llama una señorita y lo dejo todo. Porque me ha sonado el timbre, y el timbre manda mucho.
Alfredo Landa sobre José Luis Sáenz de Heredia en Alfredo el Grande, de Marcos Ordóñez, 2.008
2 comments Enero 24, 2009



